En el Cauca descubrieron dos nuevas especies de bagre sapo

Dos nuevas especies de bagre sapo fueron descubiertas en el río Cauca por profesores de la Universidad Nacional de Colombia sede Medellín. El hallazgo se logró gracias a una investigación sobre peces de corrientes rápidas presentes en el área de influencia del Proyecto Hidroeléctrico Ituango, realizada en el marco de los convenios entre la empresa y varias universidades e institutos de investigación.

Los investigadores les dieron los nombres de Pseudopimelodus magnus y Pseudopimelodus atricaudus, especies de bagre sapo que no habían sido descritas en ningún lugar del mundo, lo que significa que son nuevas para la ciencia. El primero de estos es el más grande de todos los de su género, de ahí el epíteto magnus; mientras el segundo recibe el de atricadus, por su cola negra.

Edna Judith Márquez, doctora en Biología y profesora de la Universidad Nacional, considera que este “es un aporte muy importante para la ictiología en general, porque no es tan común en nuestro medio hallar nuevas especies”.

La investigadora destaca que el descubrimiento conlleva también responsabilidades. Se debe tener un mayor cuidado “porque no es una sola especie, son dos, entonces cada una de ellas va a requerir su propio plan de manejo y de protección, en la eventualidad de que se requiera protegerlos”. Agrega que la preservación no es sólo un trabajo de la ciencia o de las instituciones, sino también de las comunidades cercanas, pues su relación con estas nuevas especies será determinante para su supervivencia.

Por su parte, William Giraldo Jiménez, vicepresidente de Proyectos Generación de Energía de EPM, asegura que el siguiente paso consiste en la opción de “reproducir en cautiverio estas dos nuevas especies, gracias al desarrollo de las investigaciones que tiene en este campo la Universidad de Córdoba. Esto es muy importante para la comunidad científica y para las comunidades que habitan en esas riberas”.

El directivo resalta que entre los convenios que existen en la zona con 11 instituciones (entre universidades, institutos de investigación, autoridades ambientales, entre otras) hay una parte muy importante que tiene que ver con la divulgación y con la capacitación a las comunidades. De esa manera se informan los hallazgos y avances en las investigaciones, pero también se trabaja en cómo se deben preservar todas las especies que hay en el río Cauca, incluyendo las que acaban de ser descubiertas.

Respecto a la reproducción en cautiverio, Víctor Atencio García, docente de la Universidad de Córdoba, con maestría en acuicultura, indica que “estas son especies endémicas, que sólo las conseguimos en nuestro país, incluso algunas son endémicas de la cuenca Cauca-Magdalena. Tenemos que estudiar desde la biología su comportamiento reproductivo, para lograr su reproducción en cautiverio”.

El investigador explica que el proceso ya se inició con cuatro especies que tienen un grado de vulnerabilidad alto: bagre rayado (en peligro crítico de extinción), blanquillo, jetudo y comelón. Para ello, dice, se utiliza “una herramienta biotecnológica para reproducir alevines en cautiverio y, de ser posible, hacer repoblamiento cuando las autoridades ambientales lo permitan”.

La experiencia de los investigadores que hacen parte de los convenios está a disposición de las comunidades, de las instituciones y de las autoridades ambientales para desarrollar estos protocolos de reproducción en cautiverio y seguir descubriendo y documentando la riqueza del Cauca

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